Plantar árboles es el proceso de trasplantar brotes de
árboles, obtenidos de las semillas en un ambiente controlado (por ejemplo, un
invernadero) a su emplazamiento definitivo al aire libre. Generalmente se
plantan árboles para silvicultura, recuperación de tierra o
configuración de paisaje. Difiere del trasplante de árboles más
grandes en arboricultura, y del proceso, más barato pero menos fiable, de
plantar directamente las semillas en el emplazamiento definitivo.
En silvicultura la actividad se conoce como reforestación, o forestación, dependiendo de si el área plantada ha tenido o no cobertura forestal recientemente. Implica plantar brotes en una extensión de tierra donde el bosque ha sido talado o dañado por el fuego, una plaga o la actividad humana. Se plantan árboles en muchas partes del mundo, y las estrategias pueden diferir ampliamente según países, áreas geográficas o empresas de reforestación. Los conocimientos necesarios para plantar árboles eficientemente se encuentran en la ingeniería de montes (llamada también ingeniería forestal). La reforestación es la respuesta de la industria maderera a la destrucción a gran escala de bosques viejos, pero un bosque plantado raramente reproduce la biodiversidad y complejidad de un bosque natural.
Existe una gran variedad de formas de sembrar un árbol, dependiendo de las condiciones climatológicas en donde habitas, la variedad que pretendes sembrar, las características particulares del terreno, etcétera.
Hay tantos métodos y técnicas como variedades de árbol, sin embargo, podemos considerar de manera general tres formas principales para hacerlo:
--Sembrar un árbol desde la semilla: Antes de sembrar nuestras semillas, debemos tener en cuenta el tipo de siembra que vamos a hacer: directa o en semillero protegido.
*La siembra directa: Requiere de una previa preparación del suelo y que las semillas se coloquen respetando la profundidad y la distancia necesarias.
*La siembra en semilleros: Se realiza cuando las condiciones en el ambiente no son las más adecuadas para una buena germinación. Se utilizan usualmente como método provisional, ya que cuando los planteles se desarrollan las trasplantaremos a su ubicación definitiva.
--Sembrar un árbol mediante esquejes: Reproducir plantas mediante esquejes es un método bastante común. Consiste en tomar una porción de la planta (una estaca, rama o astilla) que pueda echar raíces para formar un nuevo individuo.
--Sembrar un árbol mediante plantones: Trasplanta tus árboles cuando éstos alcancen una altura de entre 30 y 50 cm. Es importante que antes de ese periodo mantengas tus plantones bien iluminados y con la tierra húmeda.
*El trasplante del plantón: Trasplanta tu árbol al hoyo recién cavado, procurando que el cepellón no se abra ni se desmorone. Verifica que ninguna raíz quede fuera del agujero.
Para mejor manipulación y evitar accidentes, se recomienda sujetar el árbol por el cepellón y no por el tronco. De preferencia, realiza el trasplante en un día fresco y sin viento.
Comienza a rellenar el agujero. Al hacerlo, debes estar atento a que el cuello de la raíz (donde comienza el tallo) no quede enterrado, sino a ras de suelo. La tierra que servirá para rellenar, debe estar totalmente libre de basura o piedras. Si hay terrones deberán romperse.
Procura que el árbol quede derecho. Si lo prefieres, puedes colocar un tutor para protegerlo y ayudarlo a crecer verticalmente. Recuerda que estos se deben colocar en el hoyo antes de introducir el cepellón.
En silvicultura la actividad se conoce como reforestación, o forestación, dependiendo de si el área plantada ha tenido o no cobertura forestal recientemente. Implica plantar brotes en una extensión de tierra donde el bosque ha sido talado o dañado por el fuego, una plaga o la actividad humana. Se plantan árboles en muchas partes del mundo, y las estrategias pueden diferir ampliamente según países, áreas geográficas o empresas de reforestación. Los conocimientos necesarios para plantar árboles eficientemente se encuentran en la ingeniería de montes (llamada también ingeniería forestal). La reforestación es la respuesta de la industria maderera a la destrucción a gran escala de bosques viejos, pero un bosque plantado raramente reproduce la biodiversidad y complejidad de un bosque natural.
Existe una gran variedad de formas de sembrar un árbol, dependiendo de las condiciones climatológicas en donde habitas, la variedad que pretendes sembrar, las características particulares del terreno, etcétera.
Hay tantos métodos y técnicas como variedades de árbol, sin embargo, podemos considerar de manera general tres formas principales para hacerlo:
--Sembrar un árbol desde la semilla: Antes de sembrar nuestras semillas, debemos tener en cuenta el tipo de siembra que vamos a hacer: directa o en semillero protegido.
*La siembra directa: Requiere de una previa preparación del suelo y que las semillas se coloquen respetando la profundidad y la distancia necesarias.
*La siembra en semilleros: Se realiza cuando las condiciones en el ambiente no son las más adecuadas para una buena germinación. Se utilizan usualmente como método provisional, ya que cuando los planteles se desarrollan las trasplantaremos a su ubicación definitiva.
--Sembrar un árbol mediante esquejes: Reproducir plantas mediante esquejes es un método bastante común. Consiste en tomar una porción de la planta (una estaca, rama o astilla) que pueda echar raíces para formar un nuevo individuo.
--Sembrar un árbol mediante plantones: Trasplanta tus árboles cuando éstos alcancen una altura de entre 30 y 50 cm. Es importante que antes de ese periodo mantengas tus plantones bien iluminados y con la tierra húmeda.
*El trasplante del plantón: Trasplanta tu árbol al hoyo recién cavado, procurando que el cepellón no se abra ni se desmorone. Verifica que ninguna raíz quede fuera del agujero.
Para mejor manipulación y evitar accidentes, se recomienda sujetar el árbol por el cepellón y no por el tronco. De preferencia, realiza el trasplante en un día fresco y sin viento.
Comienza a rellenar el agujero. Al hacerlo, debes estar atento a que el cuello de la raíz (donde comienza el tallo) no quede enterrado, sino a ras de suelo. La tierra que servirá para rellenar, debe estar totalmente libre de basura o piedras. Si hay terrones deberán romperse.
Procura que el árbol quede derecho. Si lo prefieres, puedes colocar un tutor para protegerlo y ayudarlo a crecer verticalmente. Recuerda que estos se deben colocar en el hoyo antes de introducir el cepellón.

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