Llamamos hábitos saludables a todas aquellas conductas y
comportamiento que tenemos asumidas como propias y que inciden prácticamente en
nuestro bienestar físico, mental y social. Dentro de esta propuesta voy a
desarrollar los hábitos higiénicos a nivel individual y a nivel colectivo; los
hábitos alimenticios; y los hábitos saludables en el deporte.
Hábitos saludables, ¿cuáles son?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud
como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que supone
que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad.
En consecuencia, más que de una vida sana hay que hablar de un estilo de vida
saludable del que forman parte la alimentación, el ejercicio físico, la
prevención de la salud, el trabajo, la relación con el medio ambiente y la
actividad social.
1) Opta por una alimentación sana: Integra alimentos saludables
en la dieta que consumes, porque los alimentos que consumas afectarán a
la salud del corazón, al peso, al azúcar en la sangre y a los niveles
de colesterol, y busca una dieta sana y equilibrada centrada en frutas,
verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, y proteínas
magras, los cuales tendrán un impacto positivo en el organismo.
Una buena hidratación es indispensable, por
tal razón es muy importante beber al menos dos litros de agua diarios, ya que
el agua ayuda a controlar la presión sanguínea, regula la temperatura
corporal, transporta nutrientes y previene el estreñimiento, ayudando a
mantener un buen tránsito intestinal entre otras muchas tareas; en cambio las
bebidas azucaradas, sólo aportan calorías vacías y contribuyen al aumento de
peso.
Adoptar unos hábitos de alimentación sanos, aprendiendo a
comer una dieta equilibrada te ayudará a mantener tu peso, a la vez que puede
reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
Riesgos
Es importante el mantenimiento del peso, porque tener
sobrepeso u obesidad puede conducir a padecer enfermedad
cardiovascular, hipertensión y un mayor riesgo de sufrir diabetes.
Una dieta deficiente en nutrientes y con exceso de grasas, puede
llevar a padecer ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, mama y
colon entre otros, porque principalmente una dieta baja en
frutas y hortalizas y con un alto contenido de grasas saturadas puede llevar a
sufrir enfermedades del corazón.
2) Realizar ejercicio físico: Para mantenerse en forma, y
siempre que sea un adulto sano, es importante realizar ejercico
físico entre cuatro y cinco días a la semana, participando
en sesiones de dos horas a dos horas y media de ejercicio cardiovascular
de intensidad moderada o de una hora u hora y cuarto de ejercicio
cardiovascular de intensidad vigorosa, donde ambas se combinen varios
días por semana.
Si no eres una persona acostumbrada al ejercicio, deberás de
hacerlo progresivamente comenzando con sesiones de quince minutos e ir
aumentando gradualmente el ejercicio cardiovascular, como caminar a paso
ligero, correr, andar en bici, nadar y realización de elíptica entre otras. Si
lo que quieres es construir y definir el músculo, deberás de agregar dos
o tres días de entrenamiento de resistencia a tu rutina.
3) Duerme las horas
suficientes: Como mínimo debes dormir seis horas. Sin embargo se recomienda
hacerlo durante 6 / 8 horas.
Será importante dormir al menos siete u ocho horas
diariamente, para que tu cuerpo descanse del desgaste producido durante la
jornada y se recargue adecuadamente, porque si no existe el descanso adecuado,
existirá fatiga, tanto física como mental, y puede llevar a problemas de salud
más graves.
Por ello será importante seguir unos hábitos de sueño
saludables y no ingerir cafeína cuatro a cinco horas antes de acostarse y
evitar el uso del ordenador, especialmente antes de dormir.
4) Huye del estrés: Huye
del estrés, práctica técnicas de relajación y respiración, yoga, taichí
u otras terapias, para desestresar el organismo; de esta manera te librarás de
la ansiedad, que afectarán negativamente a tu organismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario